sábado, 8 de febrero de 2014

DRAGÓN 10


El espiral del origen de los tiempos cuenta con el dragón celestial. Permite que podamos nacer una y otra vez hasta despejar el sendero kármico.

Es un buen día para pedir por la fuerza gestora y receptiva: embarazos, nacimientos y el espíritu que concibe, inicia y alimenta toda frecuencia. Disolvamos nuestro ego y permitamos que la memoria galáctica nos use como divinos instrumentos para sacar a la luz el aprendizaje y animarnos a vivir de nuevo. Obrando desde la luz podremos alcanzar nuestro objetivo.

El 10 activa nuestro propósito produciendo una apertura. En esta fase destrabamos las represiones inconscientes que nos permiten concretar nuestras ideas.
Es la posibilidad de impulsar lo que tengamos estancado y fluyendo actuar. Llegó el momento de manifestar con vitalidad y sabiduría nuestras intenciones.


Llave dragonezca
Es de suma ayuda, respirar profundamente. Colocar la mano derecha sobre la izquierda en el primer chakra creando un cuenco. Visualizar un espiral y bañar todo el cuerpo de rojo intenso. Con esta sencilla y poderosa meditación conectamos con nuestra energía primordial, nutriendo todo nuestro cuerpo con la potencialidad que aguarda por ser activada.

Clave
Fórmula: hacer + confiar = acción.