domingo, 10 de marzo de 2013

Destinados a encontrarnos



En los años 70, Marina Abramovic vivió una intensa historia de amor con Ulay. Durante 5 años vivieron en una camioneta, llevando arte a todos lados. Cuando la relación se terminó, decidieron caminar por la Gran Muralla China. Cada uno comenzó a caminar en extremos contrarios para reunirse en el centro, darse un último abrazo y nunca mas verse.
23 años después, cuando Marina ya era un artista consagrada, el MoMa de Nueva York dedicó una retrospectiva a su obra. En ella, Marina compartió un momento de silencio con cada extraño que estaba sentado frente a ella. Ulay llegó sin que ella supiera y ... Eso fue todo.