viernes, 21 de diciembre de 2012

MANO 12



La mano representa el arte de la manifestación. El ritmo que imprime esta energía aporta trascendencia y sanación en todo lo que te propongas en este día.

La mano canaliza la energía universal y nos da la fuerza necesaria para cumplir nuestra misión de vida. Abramos la mano y dejemos que fluya la reciprocidad conteniendo con amor y entrega cada pedido que se nos presente.

El tono 12 representa un espacio participativo donde la premisa es "DAR". Por medio de la acción desinteresada, del pensamiento positivo o simplemente compartiendo una sensación agradable con el prójimo entramos en circulación en energética.

Este tonal es la antesala al cierre de esta secuencia de 13 días, recordemos entonces que nuestra evolución personal se convertirá en un espacio de luz si somos capaces de comprender que las situaciones, dificultades y bendiciones propias como las del resto del mundo y más aún del cosmos.

Manik es el sello de la curación, su pulso genera sanación y concreción. Manifiesta la armonía natural del cuerpo y tiene el poder de plasmar la intención.
Las manos acarician el alma, sujetan y fortalecen creando un eslabón dónde el conocimiento y la cooperación se ponen al servicio común para la evolución general.

Llave Mano 12 planetaria 21*12*12
En esta época de tanto movimiento y emoción social, abramos las manos y dejemos que fluya la compasión hacia el prójimo compartiendo nuestra presencia, involucrándonos con todos los sentidos: a escuchar, decir, observar lo que el otro necesita,
Gratitud, complementación y abundancia son la respuesta a este día donde se tamizan las conexiones y permanecen vigentes los reales afectos. Sentirte contenido por el universo y disponerte a contener de igual manera a los demás.


MENSAJE ESPECIAL

Este día y los subsiguientes, marcan una toma de responsabilidad, diferente a los anteriores. Es el verdadero  tiempo de cambiar y de activar la magia a nuestras vidas.  La queja es uno de los males más grandes de la humanidad y además es un síntoma que envejece y no nos trae cosas buenas para nuestra vida. Existen posibilidades a cada momento de cambiar y de atraer nuevas energías que curen y sanen el alma desesperada.
En tiempos que corren y que son de intensa demanda nos encontramos solos, exhaustos y totalmente deprimidos aunque hayamos logrado todo lo que queríamos. Es cierto, la demanda cada vez es mayor y por esto mismo se crea alrededor, una telaraña de búsqueda a contrarreloj de todo aquello que queremos conseguir y no podemos. Si pudiésemos entender que el problema no es la materia sino lo intangible estaríamos más cubiertos y felices.
Las energías que bajan, van y vienen, se instalan en el cardíaco y así estamos pateando tachos todo el tiempo y cayendo en falsas esperanzas. Se necesita sacarse de encima tanto dolor, tantas frustraciones y problemas que traen aún más infelicidad.
Al mismo tiempo empiezan a salirnos cosas viejas que jamás pensábamos y creíamos olvidadas. Lo importante,  es tomar el conflicto o síntoma como algo positivo que nos ayuda  a cambiar de escalón y subir de frecuencia. Las emociones se mezclan, se ponen tensas, se amplifican con el lente de una lupa súper astral. Las emociones pueden ser  cambiantes, inestables, insoportables y todo el tiempo todo te molesta. La intolerancia juega su mejor papel y la ternura carece de existencia. Los que más nos quieren se vuelven los que más rechazamos y queremos lejos y a veces queremos irnos a otros países y/o regiones, incluso fuera del planeta también, pero sabemos que nos lo llevamos puesto como una gran mochila de sombras. Todo este proceso será interno. Todo es por dentro. Entrando en la cueva de nuestro yo interno, nos encontramos  con inseguridades, con oscuridades viejas y con otras nuevas. Es sentir que nada cambia y al mismo tiempo que todo el entorno está cambiando. El sistema psicoemopcional/energético está a punto de estallar y uno siente que puede pasar, pero eso no es nada en comparación a lo que está por llegar: la crisis/oportunidad. Pero seguís pensando  que estás en un Titanic emocional, que no vas ni para atrás ni para adelante. Terminás anclado en el temor y pudor de no poder levantarte de la silla porque pareciera que vas a desmoronarte a cada momento que pasa. Es tanta la angustia mundial que se vive y es tanta la sombra energética que se ve, que uno no quiere que se repita nunca más todos los sucesos violentos que hoy imperan.  Los temores toman carácter figurativo y terminan ahogándote en un sin mar de lágrimas,  ahogos y palpitaciones que se potencian como caballos de fuerza que no terminas de asimilar. Todos estos síntomas o parte de ellos podemos sentirlos en vivo y en directo, dado que la energía que va a movilizarse es muy fuerte y por ende, cada uno tendrá que hacer la tarea lo más buenamente posible.
Tomar la responsabilidad de nuestros actos es algo que uno va  aprendiendo con el tiempo y no tiene que ver solamente con ser maduro o más grande,  sino ser más tolerante y bondadoso con el universo. Es dejar de hacerse el boludo para tomar a cada momento el toro por las astas. Además,  es como un desafío constante,  porque en cada paso que damos,  hay problemas en las calles, en el mundo, en la familia, etc.  Lo mejor es intentar ser cada vez mejor persona,  pero también es el poder curar esta necesidad de amar con la que uno nace. Por la domesticación social del sistema en el cual vivimos, queremos brindarle todo ese amor a otros. Y ahí está el error más grande de todos, el creer que un “otro” va a salvarnos. Tenemos miedo a quedarnos solos, a ser abandonados y ser solteros eternamente. Este 21/12/2012, nos advierte sobre esto, de no quedarnos bailando con la más fea (espiritualmente hablando) ni tampoco hacer concesiones inadmisibles por amor. No podemos hacer que nos quieran si  eso no sucede. No podemos mendigar amor a los otros. El objetivo del cambio de ciclo es la compasión ante todos los seres del mundo y el amor incondicional que tan bien nos hace.
Acaricia la magia que revela el espíritu y nos trae sanación en espiral para los circuitos de la conciencia y de todo aquello que queramos solucionar. No es que no haya tiempo,  sino que el tiempo llegó y ahí radica toda base de pensamiento y acción,  desde donde estemos parados. En dónde pongamos la atención, seguramente seremos maestros de luz y así, volaremos directo hacia donde realmente debemos estar. No es momento de escondernos y ser avestruces miedosas, ni de hacer grandes cambios que no estemos dispuestos a enfrentar. Una de las claves es, entonces, la autenticidad.

El tiempo ha llegado y veremos que hemos hecho en los últimos años,  sobre todo en los últimos seis, que están relacionados con haber plantado la semilla de crecimiento y elevación espiritual que nos adelanta grandes situaciones de alegrías y/o sinsabores que son determinantes a la hora de tomar decisiones. Hacer todo con la mayor intensidad de la vida es lo mejor q te puede pasar, liberar la ansiedad,  conectar con la verdad y creer más en conceptos más profundos y existenciales nos hacen cada vez mejores luces.

Bendiciones y bienvenidos al nuevo mundo del amor.


Sugerencia para hoy: SILENCIO