jueves, 6 de diciembre de 2012

Cada vez más lejos de frenar el calentamiento global


POR GUSTAVO SIERRA FUENTE CLARIN.com 


La cumbre de cambio climático, que se extenderá hasta este viernes, continúa sin consenso. Está en juego la renovación del Protocolo de Kioto.
El mundo busca un liderazgo firme que tome la decisión política de evitar el calentamiento global. El cambio climático es una realidad. Si no se consigue limitar el aumento de la temperatura a dos grados por encima de la era preindustrial, la catástrofe será inevitable. Esta es la conclusión de los científicos más importantes del mundo. A pesar de eso, las emisiones de gases contaminantes aumentaron un 30% en la última década y la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera que recalienta el planeta es la mayor en 15 millones de años.

Como todos los noviembre desde hace 18 años, el circo de políticos, ambientalistas, científicos y periodistas se reúnen en la cumbre de cambio climático. Esta vez es en Doha, la capital de Qatar, el pequeño país que es el mayor emisor de dióxido de carbono per cápita del planeta, tres veces más contaminador que Estados Unidos. Está en juego la extensión del Protocolo de Kioto que se vence el 31 de diciembre y que es hasta ahora el único acuerdo global –aunque no firmado por Estados Unidos y China, los mayores contaminantes- que obliga a todos los países a revelar cuántos gases de efecto invernadero lanzan a la atmósfera.

Puede ser la gran vidriera de Barack Obama para demostrar que es un presidente comprometido con el medio ambiente. Su delegado debe dejar en claro que Estados Unidos está dispuesto a hacer lo posible por detener el calentamiento en esos cruciales dos grados. Pero no se puede esperar mucho más de la Casa Blanca: Obama tiene las manos atadas en el Congreso, donde los republicanos no están dispuestos a poner en juego ningún beneficio de sus industrias por el bien de la humanidad.

China, por su parte, ya anunció que no se comprometerá a nada. El jefe de la delegación, Xie Xhenhua, dijo antes de viajar a Doha que su país no puede detener las emisiones de carbono (su desarrollo) cuando su PBI es de apenas 5.000 dólares y el de los países desarrollados es cinco veces superior.

La sorpresa de Doha la dieron los países de la ex órbita soviética. Polonia se puso al frente, seguida muy de cerca por Rusia. Amenazan con no firmar nada si no se los compensa económicamente por los bonos que les sobran por las emisiones de dióxido de carbono que ya no usan. Cuando aún funcionaban en estos países las obsoletas fábricas soviéticas se les dio "crédito" por lo que lanzaban sus chimeneas. Al caer toda esa industria, se quedaron con un cupo importante de esos bonos que ahora quieren vender a los países más contaminantes.

Como siempre, China, EE.UU. y el BRIC de Brasil, Rusia, Sudáfrica e India, hablan de un acuerdo para más adelante. Lo alcanzarían recién en el 2015 para detener sus emisiones en el 2020. Los científicos creen que sería muy tarde. Para entonces, el planeta ya estaría muy cerca de esos dos grados que separan al mundo y herido de muerte.