jueves, 8 de noviembre de 2012

Se vienen tormentas fuertes


Por Santiago Baraldi.- El meteorólogo Oscar Monjelat opina sobre los violentos temporales que vienen afectando a Rosario y la región. Según sus cálculos, para el mes que viene y para fin de año se esperan dos fenómenos que “van a dar que hablar”.



30 oct, 2012  El meteorólogo Oscar Monjelat es director del grupo Cazatormentas del Sur y adelanta los pronósticos cada mañana en el programa Bien Temprano por Canal 5. El experto viene anticipando las fuertes tormentas y se queja que desde Defensa Civil de la Municipalidad se “ignora cada parte que subimos a nuestra página (http://www.cazatormentasdelsur.com.ar/), es notable la respuesta del ciudadano común y nula de parte de las autoridades”. Monjelat aseguró a El Ciudadano que “la próxima tormenta fuerte que esperamos será entre el 8 y el 11 de noviembre, y entre fin de año y el 1º de enero va haber una tormenta que va dar que hablar”. El meteorólogo sostiene que las causas de estos fenómenos se explican por el adelantamiento del fenómeno de la corriente de El Niño, que habitualmente comienza en diciembre y este año se adelantó a agosto: “Los años en que El Niño se adelantó hubo catástrofes: las tormentas fuertes seguirán hasta abril”. Monjelat certificó que el agua caída en octubre “superó el record histórico; el promedio de este mes es de 100 milímetros y ya llovieron casi 400 milímetros”. —¿Cuáles son las causas de las fuertes tormentas en esta zona? —El planeta está haciendo un gran cambio y dentro de ese gran cambio la meteorología viene a ser la punta del témpano, de ese gran cambio. El planeta está haciendo un reacomodamiento y se aceleró en los últimos quince años. Los grandes movimientos sísmicos que ha habido han ejercido un desplazamiento del eje magnético, hubo que readecuar las cartas aeronáuticas. Fundamentalmente los movimientos que hubo en Haití, Chile y Japón, y a esto hay que sumarle el comportamiento solar. —¿La pedrea de noviembre de 2006 es punto de inflexión para la meteorología local? —Aquel día estaban todos los indicadores a full para que cayera ese granizo: la baja presión, la humedad, la nubosidad… pero nadie dio la difusión de la probable magnitud que podía tener. Muchos creen que cuando se alerta “ocasional caída de granizo” es por aquella pedrea de noviembre de 2006, y antes también se decía. Si tomamos la historia de los alertas meteorológicos, el Servicio Meteorológico Nacional tiene la obligación de dar esa información y siempre lo hizo así. —¿La información que usted maneja es consultada por las autoridades? —Mire, tengo buena relación con el responsable de Defensa Civil, Raúl Rainone, pero no sé por qué hace tiempo que no me atiende. Él fue el único que participó de un curso que preparé para el personal de Defensa Civil, vino él y nadie más… Me ha pasado de llamar a Defensa Civil para saber si hay un alerta emitido y no estaban ni enterados o te dicen ‘y sí, algo puede pasar porque está lloviendo en Buenos Aires’… Cuando hay tormentas paso horas mandando mensajes y la gente que responde no es la que puede tomar decisiones. El 9 de agosto se inició la vigilancia de El Niño, hice un informe que lo colgué en la página y lo comenzamos a difundir en Bien Temprano, y fue increíble la respuesta de la gente, pero desde Defensa Civil no hubo un llamado. —¿Qué papel juega El Niño en esta región? —Este desarrollo de El Niño me llamó la atención por la fecha en la que arrancó. Se llama corriente de El Niño porque comienza para los días de la Navidad. Este año, por cuestiones cíclicas, movimientos terrestres, se adelantó a agosto, y no es porque la tierra se esté calentando. Todos los fenómenos El Niño que comenzaron en invierno hicieron desastres en nuestra zona. El Niño comienza con las corrientes oceánicas cálidas que chocan con el Perú, los movimientos de la gravedad con los movimientos que tuvo la Tierra, lo que provoca que esa agua más cálida llegue anticipadamente a las costas de ese país. El sur de la provincia de Santa Fe está justo en una zona de intercambios de masa de aire: llegan frecuentemente masas de aire caliente y masas de aire frío, estamos en la zona de intercambio. Tenemos publicado un informe que habla de la posibilidad de tornados categoría F1 o F2, que son vientos rotatorios de entre 100 y 200 kilómetros por hora. Esos elementos están por definirse a medida que vayamos avanzando hacia el verano. —Es decir, se viene un verano con tormentas fuertes… —Tenemos en nuestra zona una reserva muy importante de vapor de agua, que es el motor de la nubosidad; si esa nubosidad toma un desarrollo vertical, se complica. Es cuando tiene una base muy pequeña pero una altura espectacular. En el último fenómeno meteorológico que afectó a la zona norte de Rosario y las localidades vecinas, ese tope de desarrollo vertical de las nubes llegó a los 15 mil metros de altura y es el gran peligro que tenemos de aquí en más, porque es tan grande la reserva de agua que cualquier calentamiento que pase los 30 grados lo complica, imaginemos en enero cuando lleguemos a temperaturas de 34 o 35 grados… Las tormentas van a ser más que violentas. No podemos hacer nada para evitar el desarrollo de las tormentas, pero sí podemos hacer algo con el aviso y con las respuestas ante el fenómeno. —¿Desde Cazatormentas del Sur tienen algún método diferente para prevenir este tipo de fenómenos meteorológicos? —Desarrollamos un método de seguimiento de ondas magnéticas. Es una onda que recorre la superficie del planeta y demora unos 180 días en hacerlo. En su recorrido puede sufrir alguna alteración por tormentas solares o por algún movimiento del eje magnético de la Tierra, eso puede adelantarse o atrasarse. Es muy probable que si hoy es un lindo día de sol, despejado, con buena temperatura, en 180 días se repita ese día, puede haber una variación de 24 o 48 horas; vemos que los días de tormentas fuertes se cumplen cada 180 días. Las próximas tormentas fuertes que esperamos son entre el 8 y el 11 de noviembre y entre fin de año y el 1º de enero; ese día va a haber una tormenta que dará que hablar.