sábado, 10 de noviembre de 2012

Saturno entró en Escorpio!


por Mark Borax 17 de Octubre de 2012
Hace dos semanas Saturno entró en Escorpio, donde permanecerá durante tres años. Durante este pasaje iniciático, estamos llamados a crecer más allá de los viejos marcos que se dan por sentado y los paradigmas obsoletos que bloquean la evolución.
La idea más letal es que un grupo de personas en algún lugar del mundo es mejor o peor que otro. A pesar de los intentos de visionarios y santos a través de las eras, esta noción sigue estrangulando al planeta.
Escorpio hace estallar ese paradigma obsoleto al canalizar una conciencia muy distinta desde debajo del radar de la conciencia predominante: la conciencia de cuán interconectados estamos todos en el nivel más primordial.
Como signo de agua, Escorpio no prevalece sobre los recintos aéreos de la mente, sino en los confines primigenios de nuestro cerebro reptiliano. Escorpio golpea por debajo del intelecto. Nos golpea donde vivimos dentro de nosotros mismos como seres de aguas profundas, que sólo de vez en cuando emergen de la fortaleza de las profundidades internas para exponer nuestra naturaleza esencial. Escorpio rastrea las corrientes psico-emotivas que fluyen a través del mundo, profundas corrientes energéticas que nos vinculan con la tierra y el cosmos y entre nosotros. Habla a través del impulso primario y el instinto visceral más que con compleja teoría y paradigma.
Esta zona escorpiónica de corrientes cruzadas psíquicas-emotivas forman una red subterránea de comunicación que cuenta una historia muy distinta a las tejidas por los medios de comunicación masivos. La historia de Escorpión es la historia de una interconexión que desmiente las propuestas rancias de la política corporativa.
En la guarida del escorpión sabemos que estamos hechos de la misma materia primordial que los demás. La esencia de las estrellas corre a través de nuestras venas. Un saber cósmico nos impulsa a agujerear los mitos obsoletos de nuestro tiempo.
Este saber en lo profundo del cuerpo envía una señal de pertenencia que pulsa a través del cuerpo mundial, contradiciendo las mentiras corporativas que nos mantienen distanciados de nosotros mismos y de los demás. Esa conciencia separada es una excelente manera de vender candidatos, productos e ideas que ninguna persona cuerda compraría jamás.
Cuando Saturno entra en Escorpio, la fuerza energética de esta pertenencia primordial a la tierra y el cosmos emerge desde abajo. Esta fuerza evolutiva nos ha estado impulsando a muchos de nosotros desde que la Revolución en Conciencia de los 60s nos mostró que estamos aquí para ser mucho más que engranajes de la Maquinaria.
La magnífica obsesión de Escorpio es construir un mundo que tenga sentido, forjar un lugar para sí mismos que tenga significado y valor, armarse de un amor más fuerte que el odio, y romper todas las barreras que nos separan. Como el signo más obsesivo del zodíaco, cuando Escorpio se instala, una oleada candente se eleva como magma de las profundidades, para hacer estallar todas las estructuras y paradigmas que les impiden ser el amor que son.
Y el amor de Escorpio es un amor grande y estruendoso que quedó sepultado bajo los cuentos retorcidos de una cultura falsa. Cuando esta obsesión emerge de las profundidades, arrastra la inmundicia de las ideas falsas, purgando los canales de energía psíquica-emotiva que enlazan alma con alma y alma con cosmos. Y son reclutados con los cientos de miles de almas que despiertan por todo el planeta, que se están anotando como trabajadores de hospicios y parteras para asistir en la muerte del viejo mundo y hacer surgir el nuevo.

¿Quién eres realmente? ¿Qué viniste a hacer aquí? ¿Cuánto tiempo más vas a esperar?
Fuente: Mark Borax Astrología a Nivel del Alma