martes, 20 de noviembre de 2012

LA GLANDULA PINEAL Y LA CONCIENCIA


  Todos hemos escuchado cuentos desde niños de la gente que puede comunicarse teniendo visiones, de los que se comunican con los espíritus, de los que tienen habilidades que la vasta mayoría no tiene.
 
Al clarividente se le conoce como aquel que tiene el arte de “ver” con otros sentidos, más allá de los cinco tradicionales. A la clarividencia se le llama a veces el sexto sentido. Los que cuentan con tal habilidad expresan que ven con lo que se llama “el tercer ojo”.
 
La glándula pineal, localizada aproximadamente en el centro de la cabeza, es del tamaño de un garbanzo, antes era del tamaño de una bola de ping pong.
La glándula tiene una apertura, con un lente para distinguir luz, es hueca y tiene receptores para distinguir colores y tiene una visión de 90 grados. El único sentido donde no puede mirar es hacia abajo.
 
Dentro de ella se encuentran moléculas de agua capaces de la recepción más fina de las frecuencias vibratorias del universo y de decodificar todas las geometrías y entendimientos de cómo la realidad fue creada. Está en todos nosotros, grabado en nuestro ADN, pero en nuestra “caída” lo olvidamos y sin nuestras memorias comenzamos a respirar diferente.
 
Qué rayos tiene que ver la respiración en todo esto?
 
Según algunos maestros,la energía pránica, circulaba por el centro de la glándula pineal. Entonces al dejar de usar esta, el prana, (energía vital del universo según el hinduismo), dejó de pasar por la glándula y así, de circular por todo nuestro sistema, y empezamos a respirar por la nariz y la boca.
 
El que nuestra energía vital no pasara por el tercer ojo, causó que dejaramos de ver las cosas como eran y lo que se nos presenta ahora es una realidad alterna, ó quizás mejor dicho una interpretación diferente, la cual se le conoce como conciencia polarizada.
 
Los resultados de esta nos hacen pensar que estamos dentro de un cuerpo mirando hacia fuera, de alguna manera separada de lo que hay afuera.
 
Sin embargo la humanidad está evolucionando a una frecuencia donde la clarividencia será parte del día a día. Para algunos esto es un regalo que viene natural, especialmente con los niños. Para otros es un viaje. 
 
La electrocensibilidad y los campos magneticos en el cual vivimos incertos hoy en dia, como la telefonia movil, y dispositivos inalambricos, interfieren tambien con el proceso natural de nuestros centros corporales. No olvidemos que nuestros pensamientos son señales electricas, que atraves de sintaxis, decodificamos información que es el proceso de acción de nuestra mente y nuestra conciencia.
El cambio magnético del planeta y próximas alineaciones de las energias del cosmos, descritas en todas las civilizaciones antiguas, sincronizadas desde el tiempo natural y cuya conexión con los misterios de las piramides de Egipto y otras culturas como los Mayas, nos trasladaran a nuevos niveles vibracionales gererando cambios en la percepción de la realidad producto de la activación natural de nuestro sentido mas profundo y ancestral 
" LA INTUICIÓN"
 
ABRIENDO LOS PORTALES DE LA MENTE. ¿QUE NOS DEPARA EL CAMBIO DE CONCIENCIA?
 
 
Médicos alemanes de la Escuela de Medicina de la Universidad de Berlín han descubierto que entre las glándulas pineal y pituitaria existe un fino canal más delgado que un cabello, que úne las hormonas que secretan ambas y cuando ello ocurre químicamente, se produce un estado místico en la persona. La unión de estas dos secreciones hormonales puede facilitarse voluntariamente cuando la persona mediante métodos específicos, logra cruzar el umbral que separa al ser físico del ser divino que lo complementa.
 
La Ciencia del siglo XXI explica desde la física, la química y la biología, algo que desde hace décadas se nos decía desde las Energías Superiores: tanto la glándula pineal como la pituitaria, unidas, constituyen el más alto portal vibracional del cuerpo humano. Es el sistema endocrino, el portal que úne lo físico de la materia vital y con los reinos de la energía luminosa. Es así como esta fusión química al ingresar al torrente sanguíneo producen un aumento vibracional, que produce ondas balanceadas de energía, que la persona siente armónica y equilibradamente.
 
Los efectos son diferentes en cada individuo, ya que el subconsciente manifiesta sus propiedades acordes con cada personalidad. La combinación de esa explosión lumínica, más las manifestaciones del subconsciente dan paso a la apertura de la catedral del alma, y el ser se encuentra con su esencia. Es el momento y el medio que eligen las Inteligencias Superiores para hacer llegar el Conocimiento más sabio, a la Raza Humana.