martes, 10 de enero de 2012

GRX TIEMPO ARGENTINO X NOTA 2012!


El futuro ya llegó
Guías prácticas para enfrentar el fin del mundo y vivir para contarlo
Publicado el 7 de Enero de 2012
Por Ivana Romero


Frente a los augurios que pronostican un año de crisis y conflictos, los clásicos libros de predicciones llegan a las librerías para asegurar que se avecina un cambio de época pero desestiman las profecías de tono catastrófico.
Tsunamis que embravecen los océanos como nunca antes. Volcanes que estallan, convertidos en demonios de fuego. Edificios sofisticados de cientos de pisos de vidrio que se derrumban en segundos (bueno, eso sí ocurrió). Y la bóveda de la capilla Sixtina rasgándose al medio como si fuera de papel. La película 2012, de Roland Emmerich, es una gran seguidilla de catástrofes avaladas por la supuesta profecía maya según la cual, este año se acaba el mundo. Por eso las clásicas ediciones de libros de predicciones, esta vez tienen un valor agregado. Ya no sólo es cuestión de que usted se interese por su horóscopo amoroso o averigüe cómo le irá en este año del dragón de agua si usted es chancho de metal: ahora es el futuro mismo el que está en peligro.

Sin embargo, el apocalipsis no figura en los pronósticos. Diversos astrólogos, estudiosos del calendario maya y de horóscopos varios acuerdan que, en verdad, lo que termina este año es una lógica planetaria basada en el egoísmo y la acumulación desmedida para pasar –con tiempos cósmicos; es decir, largos– a formas políticas y sociales más amables. “Ya puedo adelantar que llegaremos a final de año, pasará el 21 de diciembre y estarán haciendo el hechizo del solsticio del verano para proyectar 2013”, asegura la astróloga Jimena La Torre, autora de Predicciones 2012, que en su libro propone, justamente, una serie de rituales con velas en distintas épocas del año para conjurar los malos augurios. “Esta época no es catastrófica pero, como todo momento de cambio, puede traer crisis mundiales e inclusive, amenazas de guerra, en especial a partir de junio”, vaticina. Pero no es ese el signo de la época, continúa la autora en diálogo con Tiempo Argentino. “Que nuestro país y otros tengan mujeres presidentas, que la sabiduría oriental ya no se tome con tanto prejuicio habla de un cambio de conciencia, de la disolución de un estado que hasta ahora estuvo gobernado por lo patriarcal”, dice. Eso sí, el 21 de diciembre (una fecha que en nuestro país también es sinónimo de explosión) está señalado como el “día D”. “Es un día complicado: posee una gran carga emocional, el inconsciente colectivo de la gente estará a la espera de ‘lo que vendrá’”, advierte La Torre. De ser así, que el fin del mundo nos encuentre de buen ánimo. Para eso, la astróloga señala el cambio de luna del 20 como un buen momento para preparar un té rojo hervido con cáscara de naranja y tomarlo con la persona amada “antes de tener sexo”. Sí, es un hechizo de amor.

Federico De Robertis escribió Calendario Maya 2012. “Este año nos recibirá transitando ‘la gran noche oscura’”, asegura en declaraciones a Télam. Se trata de “la última etapa de un ciclo largo de 26 mil años que culmina entre el 21 y 23 de diciembre y marca el pasaje hacia nuevos sistemas de ideas; diferentes al capitalismo, el poder monopólico, el odio desmedido”, continúa.
Para él se trata de “un amanecer de la conciencia, evolución pura que dejará pasó a nuevos actores y convenciones sociales”. Sólo los que se inclinan hacia lo apocalíptico hablan de fin de mundo, dice De Robertis. Y va más allá: “El calendario maya no termina en 2012, vuelve a empezar porque es cíclico, mensurable y espiralado”. Ese sistema de distribución de tiempo es un medidor de ciclos antihorarios diferentes a los marcados por el reloj y el almanaque gregoriano. “El tiempo para los mayas es universal e incide en el microcosmos”, asevera.
Desde Predicciones astrológicas 2012-2013, el afamado Horangel se enoja con lo que denomina “el negocio del ‘fin del mundo’”: “Además de ignorancia, representa la explotación de un negocio que espera recoger pingües ganancias con la venta del terror y el pánico colectivo”. Explica, para poner un poco de claridad sobre el tema, que la suma de los números 2+0+1+2 es igual a cinco y que los chinos consideraban a ese un número sagrado. “Entre los secretos que oculta lo más recóndito de este número, se encuentra el de la regeneración del género humano”, dice. Y como un moderno Nostradamus augura: “las religiones, la moral y los principios se verán avasallados por la densa niebla espiritual originada en un utilitarismo omnipotente, oscuro y con ciertos matices de perversidad”, originado en parte por un planeta tan complejo como Neptuno, que inclina “a limar las bases de la estabilidad social” a nivel planetario en especial entre mayo, junio y diciembre de este año. ¿Qué hacer? Mantener la calma. “Frente al caos, la mente ordenada traza su propio camino”, dice el astrólogo.

Uno de los hits dentro de los libros de predicciones es el Horóscopo Chino de Ludovica Squirru. Sin embargo, esta popularidad contrasta con el estilo de Ludovica, que por momentos es un tanto críptico y misterioso. Es que, como ella ha escrito en varias oportunidades, su astrología tiene una base científica y otra poética. Además, sostiene, cada persona es artífice de su propio destino y en todo caso, el Universo puede hacer sus apuestas pero es uno quien decide su camino. La autora critica la pérdida de sincronía entre la energía humana y la de la naturaleza. No obstante, vaticina que “el año del dragón será muy benéfico para el país en la medida en que sepamos apreciar nuestros límites y seamos serios en nuestras ideas fundacionales”. Como voto para aplicar en el plano personal en este 2012 (aunque, aclara, no hay individualidad que no sea parte de un todo) propone “intentar la autodisciplina para continuar desmalezando nuestra misión (…)tapada de alianzas sin filosofía ni buen compost”. La pitonisa que estudia la mística oriental asegura: “El dragón nos inspirará para tomar la rienda de nuestra historia.”