viernes, 16 de diciembre de 2011

Tierra 6


La tierra navega por toda la galaxia. Manifiesta el poder de la telepatía, la sincronicidad y el amor.

Hoy la tierra nos pone en órbita. Día para conectar con la naturaleza y los sagrados elementos que ella contiene. Se pueden equilibrar los procesos que venían sucediendo y podemos aumentar el sistema de defensas. Es un momento de reflexión y de aplicar en nuestro chip mental los valores internos que debemos activar para seguir en este camino de los cambios.

El 6 activa nuestro ritmo interno. Nos hace conectar con el pulso del corazón, el circuito sanguíneo, respirar conscientemente y permitir que desde la aceptación fluya el orden natural que reside en cada expresión viva. Hoy nuestra frecuencia se organiza si igualamos nuestra vibración con la universal.

Actualmente se viven tiempos acelerados donde abundan la tensión, presión y estrés. Estas influencias negativas nos encierran bajando nuestras defensas y alejándonos del mundo. Luego de una larga jornada solo queremos cerrar la puerta y prender la Tv. para olvidarnos de todo. Desenchufarnos enchufando todo aparato que tengamos cerca: computadora, celular, audio y así consumir cualquier tipo de distracción.

Llave tierra
En tierra 6 volvemos a entender que estamos aquí para algo más que las tareas cotidianas y las obligaciones mundanas. Es poder reconsiderar el objetivo o misión que nos llevará al despertar espiritual. Es dejar los desbordes de lado y dejar de criticar al otro por lo que hizo o dejó de hacer. Es centrarse y focalizar con la energía interna que nos permitirá crecer y avanzar.

Queridos seguidores: hoy no vasta solo con leer el calendario.
Es momento de sintonizar con el poder organizador de la naturaleza. Entregarnos al abrazo de la madre tierra, erguirnos firmes y enraizar descargando todo el peso físico y mental. Nutrirnos de aire puro oxigenando cada célula con una profunda respiración. Meditar y que la luz universal potencie nuestra capacidad sanadora.


Clave
Conectar con los elementos de la tierra simplemente con un vaso con agua, prendiendo una vela, algún sahumerio y hacer silencio. La melodía interna es el ritmo que de aquí en más te comprometerás a respetar.

No correr sino recorrer.