viernes, 26 de agosto de 2011

CRISIS ECONOMICA MUNDIAL



Precios del oro que suben o bajan hasta 100 dólares en un solo día, guerras de monedas, pánico en las bolsas; todos estos fenómenos que caracterizan a esta nueva etapa de la crisis mundial que dura ya cuatro años merecen una explicación y los 37 premios Nobel en economía reunidos aquí comienzan a buscar respuestas.

En la sesión de ayer del foro de Lindau, sobresalió Robert Mundell, profesor de la Universidad de Columbia galardonado en 1999 por su teoría sobre las áreas monetarias óptimas y considerado el padre intelectual del euro y, hasta cierto punto, también de la convertibilidad argentina.

Mundell, de 79 años, sostiene que para recuperarse definitivamente de la crisis, los países desarrollados deberían volver a un sistema de tipos de cambio fijos , como el que existía hasta hace 40 años, cuando Estados Unidos desvinculó al dólar del oro, que funcionaba como “ancla”.

Desde entonces, el sistema monetario internacional está a la deriva: funcionó primero bajo un esquema de tipos de cambio flexibles hasta 1999, con un gran número de divisas relevantes, incluyendo el marco alemán, el franco francés, el yen, la libra esterlina y el dólar. Posteriormente, y con la aparición del euro, surgió un sistema de “áreas cambiarias fluctuantes”, donde Europa, Estados Unidos y China son hoy las zonas del mundo alrededor de las cuales giran el resto de las naciones.

El problema, explica Mundell, es que este sistema cambiario está demostrando ser demasiado fértil para las crisis sistémicas y una alta inestabilidad de las monedas. “Mi tesis, que no es muy popular, es que detrás de todas estas crisis están las grandes fluctuaciones de los tipos de cambio ”, le dijo a una audiencia de más de 350 economistas jóvenes que fueron seleccionados entre 5.000 postulantes para participar en cuatro días de presentaciones y debates en esta pequeña ciudad del sur de Alemania, en la frontera con Suiza.

Las ideas de Mundell no son la corriente principal del pensamiento económico, pero han comenzado a tener eco en la ultra derecha republicana en EE.UU. En el estado de Utah, por ejemplo, las autoridades permiten desde mayo de este año que las monedas de oro y plata acuñadas en el país sean aceptadas como moneda de curso legal . Un crítico de Mundell, el economista Barry Eichengreen, alertó en la última edición de la prestigiosa revista conservadora The National Interest que los “libertarios” del Tea Party estadounidense quieren traer de vuelta el patrón oro y han formado un grupo de presión llamado “Gold Standard 2012” para las elecciones del año próximo en EE.UU. Ron Paul, el texano líder del Tea Party, es un fervoroso partidario del patrón oro, dice Eichengreen en su largo artículo.

Mundell reconoce que volver a tipos de cambio fijo, incluyendo al oro o sin él, no será una tarea fácil. ¿Podría reestablecerse un nuevo Bretton Woods (el acuerdo de 1944 que creó el FMI e impuso al dólar como moneda internacional) con un nuevo precio del oro?, se preguntó Mundell. Para un arreglo de este tipo, el precio del oro debería subir hasta 2.000 o 2.500 dólares la onza, respondió. Además, es improbable que la UE y EE.UU.se pongan de acuerdo sobre esta cuestión.

Pero la crisis mundial ha abierto el juego a especulaciones que desafían las reglas existentes en políticas económicas. “En todos mis años de carrera he visto saltar por los aires a todo tipo de reglas”, comentó Edmund Phelps, un neokeynesiano y Nobel en 2006. Phelps, que está casado con una argentina y visita frecuentemente el país, hizo su comentario en un panel sobre “economía del comportamiento.” Este nuevo campo emergente que explica la conducta de los consumidores o inversionistas. Muy apropiado para momentos como el actual, en el que la economía parece haberse vuelto loca.

Fuente
CLARIN 26/08/11
PABLO MAAS, ALEMANIA