sábado, 11 de junio de 2011

LUNA 13


La luna purifica el campo emocional. Es la gran madre universal que contiene a todos los seres de este planeta.

Finalmente se cierra una secuencia de 13 días con el protagonismo de la tierra. Alteraciones emocionales, confusiones y apegos inconsistentes son distorsiones de este día. Esta secuencia de la tierra nos ha enseñado a transitar lugares deshabitados, patrones de conciencia nuevos y profundos deseos de cambio. Es importante capitalizar estas lecciones a los efectos de estar sanos y salvos a lo largo del año. Uno de los requisitos para el 2011 es estar siempre en eje y equilibrados con nuestra energía. Si bien suena algo fácil, es un desafío tedioso por cumplir.

En el Tzolkin’, la luna, aparece como el agua universal que limpia todos lo patrones emocionales, mientras que en el Cholquij guatemalteco es el fuego que transmuta todo tipo de karma. Es el pago que se ofrenda a los dioses para liberar cargas y emociones negativizadas.

Llave luna
Hoy es un día para activar esta frecuencia en nuestras vidas. Revisar nuestras acciones manifestadas, tanto buenas como malas y entregarlas a la fuente de sabiduría.
Hoy es el día para hacer el clik para transformar la realidad y aceptar lo que el universo tiene preparado para cada uno de nosotros. Es la entrega desinteresada, libre de egos y trabas que limitan el accionar.

Luna 13 es la posibilidad de trascender las emociones viejas, estancadas que nos provocan insatisfacciones y penas. Es el momento de dejar de pagar karma y sacar de escena la queja constante que tanto nos gusta sostener.
Dejemos que Muluc (luna) limpie y barra con el campo emocional. Pidamos perdón y absolvamos de pensamientos negativos a los que no piensan como nosotros o nos han herido. La compasión genera un entendimiento profundo que elevará cualquier circunstancia de debilidad del Ser.

Tips del día
*Tendencia a melancolizar y a tener una susceptibilidad mayor que la normal.
*No es tiempo de llantos ni actitudes poco felices para este día.
*Es importante aceptar las caricias y halagos que nos hace el entorno.